Chocó

TRASFONDO / CHOCÓ

La situación del Chocó

Chocó es un departamento colombiano que, a pesar de su gran riqueza minera, está marcado por la pobreza. Allí, el patriarcado y la desigualdad hacen parte del día a día y las mujeres son a menudo víctimas de la violencia sexual y de la injusticia de la sociedad. La educación puede ser una salida para ellas, pero desafortunadamente el acceso a ésta es limitado y presenta grandes problemas estructurales.

Población

El Chocó es uno de los 32 Departamentos (áreas administrativas políticas) de Colombia, y está ubicado al noroeste del país en la frontera con Panamá. Es una región con baja densidad de población, pues con aproximadamente 440 000 habitantes, tiene tan sólo 10 habitantes por kilómetro cuadrado. La mayoría de su población es descendiente de los esclavos coloniales africanos, un 80 por ciento de la población es afrocolombiana, aproximadamente el diez por ciento pertenece a la población indígena, y alrededor del cinco por ciento son blancos o mestizos.

Economía

El sector económico más importante del Chocó es el primario, en el cual se desarrollan actividades como la silvicultura, la pesca, la minería y la agricultura. La extracción de madera y el oro son sin embargo las que representan los mayores ingresos para la región.

En el contexto de las enormes reservas de oro, la crítica situación de pobreza en el Chocó parece paradójica. La explicación radica en una situación legal: los derechos mineros están reservados para las grandes corporaciones, lo cual ha llevado a que gran parte de la población trabaje en la extracción ilegal de oro y que las ganancias de este mercado queden especialmente en los intermediarios. Por otro lado, existen grupos al margen de la ley como el ELN (Ejército de Liberación Nacional) que se financian de este tipo de transacciones.

Política

El Chocó fue un territorio de disputa entre varios grupos guerrilleros y el Estado durante los 50 años de conflicto armado en Colombia. La guerra civil y la violencia cotidiana impidieron el establecimiento de estructuras sociales confiables, el desarrollo sostenible de la economía y de la infraestructura, y sobre todo se destruyeron permanentemente los cimientos idealistas de una sociedad civil próspera. Esto se nota aún poco después de la firma del tratado de paz entre las FARC y el presidente Santos. En este contexto, las mujeres son especialmente vulnerables, pues son víctimas sistemáticas de violencia sexual, la injusticia estructura y de las condiciones patriarcales.

Las Organizaciones no Gubernamentales están apenas representadas en el terreno debido a la crítica situación de seguridad. La Iglesia Católica es una de las pocas organizaciones en funcionamiento en Chocó y por eso, ésta ha intentado por años ayudar a su población, independientemente de su ascendencia y afiliación religiosa.